Dosificación y Administración • 250 mg al día • Duración del Tratamiento

Dosificación y Administración de Terbinafina — Uso Estándar, Duración y Principios Clave

La terbinafina se utiliza para tratar infecciones fúngicas de la piel y las uñas, administrada en comprimidos orales o formulaciones tópicas. Los regímenes de dosificación estandarizados se aplican según la indicación, mientras que la duración del tratamiento varía en función del tipo y la localización de la infección.

Resumen de la Dosificación Estándar

La terbinafina sigue principios de dosificación bien establecidos que reflejan su farmacocinética, penetración tisular y el comportamiento biológico de las infecciones por dermatofitos. En la práctica clínica, la elección entre formulaciones orales y tópicas depende principalmente de la profundidad de la invasión fúngica y del sitio anatómico afectado. Dado que la terbinafina se distribuye profundamente en los tejidos queratinizados, la terapia sistémica suele reservarse para infecciones que se extienden más allá de la epidermis superficial, mientras que los productos tópicos se utilizan cuando el patógeno permanece confinado a las capas externas de la piel.

Los comprimidos de terbinafina se seleccionan generalmente para infecciones de las uñas y micosis cutáneas extensas o persistentes. Estas afecciones requieren una formulación capaz de alcanzar la matriz ungueal, el lecho ungueal o capas más profundas de la dermis, zonas donde los agentes tópicos no pueden lograr concentraciones suficientes. Los comprimidos proporcionan niveles fungicidas sostenidos a través de la circulación sistémica, favoreciendo la erradicación a largo plazo de dermatofitos de crecimiento lento. En contraste, las formulaciones tópicas de terbinafina (cremas, geles, sprays) están diseñadas para infecciones localizadas como tinea pedis, tinea corporis o tinea cruris. Sus altas concentraciones locales ofrecen alivio rápido de los síntomas sin exposición sistémica.

La duración del tratamiento varía ampliamente y está influenciada por varios factores: el tipo de infección, la profundidad de la penetración fúngica, la velocidad de renovación tisular y el sitio anatómico específico. Las infecciones de las uñas requieren los cursos más largos porque las uñas crecen lentamente y deben regenerarse por completo para eliminar la queratina infectada. Las infecciones cutáneas, en cambio, responden más rápido debido a la renovación más acelerada de la epidermis. Las zonas con capas de queratina más gruesas —como las plantas de los pies— pueden requerir tratamientos más prolongados que regiones delgadas y bien vascularizadas.

En conjunto, la estrategia de dosificación de la terbinafina está determinada por una combinación de farmacocinética, biología tisular y características de la infección. Comprender estos principios ayuda a explicar por qué se prefiere la terapia sistémica para las uñas, por qué la terapia tópica es eficaz para lesiones superficiales y por qué la duración del tratamiento varía según la localización y el comportamiento del patógeno.

Terbinafina Oral (Comprimidos) — Principios de Dosificación

La terbinafina oral se prescribe según principios clínicos estandarizados que reflejan su farmacocinética, penetración tisular y mecanismo de acción fungicida. La terapia sistémica se elige cuando la infección se extiende más allá de la epidermis superficial o cuando los dermatofitos invaden estructuras a las que los agentes tópicos no pueden llegar adecuadamente. Los médicos se basan en regímenes bien establecidos que no requieren ajustes individualizados de dosis en la mayoría de los casos rutinarios, lo que convierte a la terbinafina oral en una opción antifúngica sistémica predecible y ampliamente utilizada.

Una de las indicaciones más comunes para la terbinafina oral es la onicomicosis. Dado que las uñas crecen lentamente y la queratina infectada debe reemplazarse por completo, los cursos de tratamiento para el hongo en las uñas son significativamente más largos que para las infecciones cutáneas. El objetivo es mantener concentraciones fungicidas sostenidas dentro de la lámina ungueal y el lecho ungueal durante todo el período de regeneración. Esta exposición prolongada es esencial para eliminar dermatofitos como Trichophyton rubrum, que se replican lentamente y se incrustan profundamente en la queratina de la uña.

En contraste, la terapia sistémica para tinea corporis, tinea pedis y tinea cruris generalmente sigue cursos más cortos. Estas infecciones afectan regiones cutáneas con una renovación más rápida y mejor vascularización, lo que permite que la terbinafina alcance niveles terapéuticos rápidamente y los mantenga de manera eficaz. La duración de la terapia sistémica depende del sitio anatómico, del grosor del estrato córneo y de la cronicidad de la infección. Zonas como las plantas de los pies pueden requerir tratamientos más prolongados debido a capas de queratina más gruesas.

Cuando la terbinafina oral se utiliza durante períodos prolongados, la práctica clínica estándar incluye monitorización periódica, especialmente en pacientes con factores de riesgo relacionados con la función hepática o metabólica. Estas precauciones no están vinculadas a una dosificación personalizada, sino que reflejan principios generales de seguridad aplicados a todas las terapias antifúngicas sistémicas. En conjunto, los regímenes de terbinafina oral están estructurados para equilibrar eficacia, seguridad y comodidad, evitando instrucciones de dosificación individualizadas.

Terbinafina Tópica (Crema, Gel, Spray) — Principios de Uso

Las formulaciones tópicas de terbinafina — incluidas cremas, geles y sprays — están diseñadas para la aplicación directa en infecciones superficiales por dermatofitos. Su ventaja farmacológica radica en la capacidad de proporcionar concentraciones locales muy altas del agente antifúngico directamente en el estrato córneo, donde se originan la mayoría de las infecciones por tinea. Debido a que la terbinafina es altamente lipofílica, se difunde eficazmente a través de las capas externas de la piel, creando un reservorio de actividad fungicida que persiste incluso después de que el residuo visible desaparece de la superficie.

En la práctica clínica rutinaria, la terbinafina tópica se aplica una o dos veces al día según la formulación específica. Las cremas y geles suelen masajearse suavemente sobre la zona afectada y un pequeño margen de piel circundante para asegurar una cobertura completa. Los sprays suelen preferirse para espacios interdigitales o áreas donde el contacto directo es difícil. Los cursos de tratamiento suelen variar desde varios días hasta algunas semanas, con una duración influenciada por la localización de la infección, su gravedad y el grosor de la capa de queratina. Por ejemplo, la tinea pedis en la superficie plantar puede requerir una aplicación más prolongada que la tinea corporis en piel fina.

La terbinafina tópica es más eficaz cuando la infección está confinada a la epidermis superficial. Afecciones como tinea corporis, tinea cruris y formas leves de tinea pedis responden especialmente bien porque el fármaco puede alcanzar niveles terapéuticos sin exposición sistémica. Esto convierte la terapia tópica en una opción preferida cuando no se requiere una penetración más profunda y cuando minimizar la exposición sistémica es clínicamente ventajoso.

Sin embargo, la terbinafina tópica no es adecuada como monoterapia para infecciones ungueales o afectación dermatofítica extensa, ya que no puede penetrar lo suficientemente profundo en la queratina de la uña o la dermis para lograr concentraciones fungicidas sostenidas. En estos casos se requiere terapia sistémica. En conjunto, la terbinafina tópica ofrece una opción de tratamiento localizada, de alta concentración y bajo riesgo para infecciones fúngicas superficiales, proporcionando alivio rápido de los síntomas y resultados clínicos sólidos cuando se utiliza según los principios establecidos de aplicación.

Curso Diario vs Continuo

La distinción entre cursos diarios y continuos de terbinafina se basa en la farmacocinética, la penetración tisular y el comportamiento biológico de las infecciones por dermatofitos. Un curso continuo implica tomar terbinafina todos los días durante un período definido, asegurando que las concentraciones fungicidas permanezcan estables en el torrente sanguíneo y los tejidos periféricos. Este enfoque mantiene una presión antifúngica ininterrumpida, permitiendo que la terbinafina se acumule en estructuras queratinizadas como la piel, los folículos pilosos y las uñas. Debido a que la terbinafina persiste en estos tejidos mucho después de que se detiene la dosificación, la terapia diaria continua garantiza que las concentraciones alcancen y permanezcan por encima de los umbrales fungicidas durante toda la ventana terapéutica.

La razón por la cual la terapia continua es esencial para la onicomicosis es la velocidad extremadamente lenta de crecimiento de las uñas. Los dermatofitos se incrustan profundamente en la queratina de la uña, y la porción infectada debe ser reemplazada por una uña nueva y sana. Este proceso lleva meses, lo que significa que el agente antifúngico debe permanecer presente el tiempo suficiente para suprimir la replicación fúngica durante todo el ciclo de regeneración. La terapia diaria garantiza que la terbinafina llegue a la matriz y al lecho ungueal, donde se acumula y mantiene una actividad prolongada. Sin una exposición sostenida, las colonias fúngicas supervivientes podrían persistir y provocar recaídas.

En contraste, las infecciones cutáneas como tinea corporis, tinea pedis y tinea cruris responden más rápidamente porque la epidermis se regenera a un ritmo mucho más acelerado. El estrato córneo se renueva rápidamente, permitiendo que la terbinafina alcance niveles terapéuticos con rapidez y elimine la infección en un período más corto. Estas infecciones también son más superficiales, lo que significa que el fármaco no necesita penetrar profundamente ni permanecer activo durante períodos prolongados para lograr una resolución completa.

En conjunto, la diferencia entre cursos diarios y continuos refleja la biología del tejido infectado: las uñas requieren terapia prolongada e ininterrumpida debido a su crecimiento lento y penetración fúngica profunda, mientras que las infecciones cutáneas se resuelven más rápido gracias a la rápida renovación y al fácil acceso del fármaco. Estos principios guían a los clínicos en la selección de duraciones de tratamiento adecuadas sin proporcionar instrucciones de dosificación individualizadas.

Cómo Tomar Terbinafina

Los principios para tomar terbinafina están estrechamente relacionados con su farmacocinética y la forma en que se acumula en los tejidos queratinizados. Los comprimidos de terbinafina oral generalmente se toman una vez al día siguiendo la práctica clínica estandarizada. Dado que los alimentos tienen un impacto mínimo en la exposición total, los comprimidos pueden tomarse con o sin comidas, permitiendo una administración flexible sin comprometer los niveles terapéuticos. El objetivo clave es la consistencia: mantener concentraciones sistémicas estables que favorezcan la penetración profunda en los tejidos y una actividad fungicida sostenida.

Durante cursos de tratamiento prolongados — como los utilizados para infecciones ungueales — los clínicos pueden monitorizar parámetros generales de salud como parte del manejo rutinario de terapias antifúngicas sistémicas. Esto no constituye una guía de dosificación personalizada, sino una precaución estándar aplicada a la mayoría de las terapias sistémicas de larga duración. La duración extendida del tratamiento refleja el crecimiento lento de las uñas y la necesidad de que la terbinafina permanezca presente durante todo el ciclo de regeneración. La ingesta diaria constante garantiza que el fármaco continúe acumulándose en la queratina de la uña, manteniendo concentraciones fungicidas incluso después de que los niveles plasmáticos comienzan a disminuir.

Cuando se utiliza terbinafina tópica (crema, gel o spray), la técnica de aplicación adecuada es esencial para obtener resultados óptimos. La zona afectada debe estar limpia y completamente seca antes de aplicar el producto, ya que la humedad puede diluir la formulación y reducir su penetración en el estrato córneo. La terbinafina tópica suele aplicarse una o dos veces al día según la formulación, siendo la constancia el factor más importante. Debido a que la terapia tópica proporciona concentraciones locales altas sin exposición sistémica, se prefiere para infecciones superficiales como tinea corporis, tinea cruris y tinea pedis leve.

En conjunto, el uso eficaz de la terbinafina — ya sea oral o tópica — depende de una administración regular, de la adherencia a los principios estándar de aplicación y de comprender que los tejidos más profundos o de crecimiento más lento requieren una exposición más prolongada. Estas reglas generales respaldan resultados terapéuticos predecibles sin proporcionar instrucciones de dosificación individualizadas.

Dosis Olvidada

Cuando se olvida una dosis de terbinafina, los principios médicos estándar enfatizan mantener el ritmo regular del tratamiento en lugar de intentar compensar la dosis omitida. Debido a que la farmacocinética de la terbinafina incluye una penetración tisular profunda y una retención prolongada en estructuras queratinizadas, una sola dosis olvidada no suele alterar la exposición terapéutica general. El enfoque recomendado es simplemente reanudar el horario habitual en el siguiente momento planificado, asegurando continuidad sin modificar el régimen establecido.

Es igualmente importante entender lo que no debe hacerse. Duplicar la siguiente dosis, tomar comprimidos adicionales o comprimir el horario para “ponerse al día” no forma parte de la práctica antifúngica estándar. Tales acciones pueden aumentar la exposición sistémica de manera innecesaria y elevar el riesgo de efectos adversos sin aportar ningún beneficio terapéutico. La prolongada persistencia tisular de la terbinafina significa que la sobrecompensación no es necesaria ni clínicamente ventajosa.

Para las formulaciones tópicas de terbinafina — incluidas cremas, geles y sprays — se aplica el mismo principio: la siguiente aplicación programada debe continuarse con normalidad. Intentar aplicar producto adicional o superponer múltiples aplicaciones a la vez no mejora los resultados y puede irritar la piel. La consistencia, más que la intensidad, es el factor clave para lograr una actividad antifúngica óptima con la terapia tópica.

En conjunto, el manejo de una dosis olvidada de terbinafina es sencillo: volver al horario regular, evitar duplicar o compensar dosis y mantener el uso diario constante. Estos principios generales respaldan una terapia segura y predecible sin proporcionar instrucciones médicas individualizadas.

Sobredosis (Información General)

La literatura médica general describe la sobredosis de terbinafina como una situación que puede provocar una variedad de síntomas inespecíficos. Estos pueden incluir malestar gastrointestinal como náuseas o dolor abdominal, así como manifestaciones neurológicas como dolor de cabeza, mareos o una sensación general de malestar. Debido a que estos síntomas no son exclusivos de la terbinafina, su intensidad y presentación pueden variar según la cantidad ingerida y el estado de salud general del individuo. En la mayoría de los casos documentados, los síntomas son leves a moderados, pero cualquier sospecha de sobredosis se maneja con seriedad en entornos clínicos.

En los entornos sanitarios, los clínicos suelen basarse en cuidados de apoyo para manejar una sobredosis sospechada de terbinafina. Esto puede incluir la monitorización de signos vitales, la evaluación del estado de hidratación y la garantía de que no surjan complicaciones por una exposición excesiva al fármaco. Dado que la terbinafina se metaboliza en el hígado y se distribuye en los tejidos periféricos, no existe un antídoto específico; por lo tanto, el manejo se centra en estabilizar al paciente y observar cualquier progresión de los síntomas. La práctica médica estándar también incluye evaluar posibles interacciones con otras sustancias que puedan haberse ingerido de manera concomitante.

La guía médica general indica que las personas deben buscar atención profesional si aparecen síntomas significativos o en empeoramiento después de ingerir más terbinafina de la prevista. Esto es especialmente relevante si se ha tomado una cantidad grande o si los síntomas persisten más allá del tiempo esperado. Tales situaciones requieren evaluación por profesionales sanitarios cualificados que puedan determinar el nivel adecuado de monitorización y cuidados según los protocolos clínicos establecidos.

En conjunto, la sobredosis de terbinafina se maneja mediante observación, medidas de apoyo y evaluación médica oportuna cuando los síntomas resultan preocupantes. Estos principios reflejan la práctica sanitaria estándar y no constituyen asesoramiento médico individualizado.

Duración del Tratamiento según la Afección

Afección Forma Duración Típica Comentarios
Onicomicosis Comprimidos orales Curso prolongado Requiere exposición sostenida debido al crecimiento lento de las uñas
Tinea corporis / cruris Oral o tópica Curso corto La piel se regenera rápidamente, permitiendo una respuesta más rápida
Tinea pedis Tópica u oral Curso corto a moderado Depende de la gravedad y la profundidad de la infección
Infecciones cutáneas localizadas Tópica Curso corto Alta concentración local con mínima exposición sistémica

Cuándo Empieza a Actuar la Terbinafina

El inicio del efecto clínico de la terbinafina está estrechamente relacionado con su farmacocinética y la biología de los tejidos queratinizados. Muchos pacientes comienzan a notar una mejoría temprana durante las primeras semanas de tratamiento, especialmente en infecciones cutáneas donde la terbinafina suprime rápidamente la actividad fúngica en el estrato córneo. La reducción del picor, el enrojecimiento y la descamación suele aparecer con relativa rapidez porque la terbinafina alcanza concentraciones fungicidas en los tejidos superficiales poco después de iniciar el tratamiento.

Sin embargo, las infecciones ungueales siguen un cronograma muy diferente. Las uñas crecen lentamente — especialmente las uñas de los pies, que pueden tardar muchos meses en regenerarse por completo. Debido a que los dermatofitos se incrustan profundamente en la queratina de la uña, la mejoría visible depende no solo de la acción antifúngica de la terbinafina, sino también del reemplazo gradual de la uña dañada por tejido nuevo y sano. Incluso cuando el hongo se suprime eficazmente al inicio del tratamiento, la apariencia externa de la uña solo cambia a medida que esta crece. Esta limitación biológica explica por qué la onicomicosis responde más lentamente que las infecciones cutáneas.

Otro factor importante es la presencia prolongada de la terbinafina en los tejidos queratinizados. El fármaco se acumula en la lámina ungueal y el estrato córneo y permanece allí durante semanas o meses después de finalizar el tratamiento. Esta retención prolongada significa que el efecto terapéutico continúa incluso cuando los niveles plasmáticos han disminuido. Como resultado, la mejoría puede aparecer de forma gradual y tardía, pero la actividad antifúngica subyacente persiste durante la renovación natural de las estructuras de piel y uñas.

En conjunto, la terbinafina comienza a actuar temprano a nivel microscópico, pero los resultados visibles dependen del tipo de infección, la velocidad de crecimiento del tejido y la profundidad de la afectación fúngica. Las infecciones cutáneas muestran una mejoría más rápida, mientras que las infecciones ungueales requieren paciencia debido a la lenta renovación de la queratina y el tiempo necesario para que la uña sana reemplace la porción infectada.

Cuándo Suspender el Tratamiento

La decisión de suspender el tratamiento con terbinafina se basa generalmente en principios clínicos amplios más que en instrucciones individualizadas. En la mayoría de los casos, la terapia se interrumpe una vez que aparecen signos claros de mejoría y la infección se ha resuelto según los criterios estándar de evaluación médica. Para las infecciones cutáneas, esto puede incluir la reducción del enrojecimiento, la descamación y el picor, mientras que para las infecciones ungueales, la limpieza visible y el crecimiento de tejido ungueal sano son indicadores comunes de progreso. Debido a que la terbinafina persiste en los tejidos queratinizados incluso después de suspender la dosificación, la mejoría puede continuar gradualmente a medida que la zona afectada se regenera.

También existen situaciones generales en las que el tratamiento puede suspenderse antes de lo previsto. Si los síntomas empeoran, no mejoran dentro del tiempo esperado o comienzan a cambiar de manera inesperada, los clínicos suelen reevaluar el diagnóstico o la estrategia terapéutica general. Esto es práctica estándar en la terapia antifúngica, ya que los síntomas persistentes pueden indicar una afección alternativa, una sensibilidad reducida al fármaco o la necesidad de un enfoque terapéutico diferente. Suspender el tratamiento en tales casos no es una directriz personalizada, sino un reflejo de principios comunes de toma de decisiones médicas.

También se recomienda generalmente una evaluación médica si ocurren reacciones inesperadas durante el tratamiento. Esto puede incluir respuestas cutáneas inusuales, síntomas sistémicos o preocupaciones que surjan durante cursos prolongados. Debido a que la terbinafina puede permanecer en los tejidos durante períodos extendidos, los clínicos suelen preferir revisar la situación antes de continuar la terapia. Buscar atención profesional en tales escenarios se alinea con la práctica sanitaria estándar y ayuda a garantizar que el tratamiento siga siendo seguro y adecuado.

En conjunto, la suspensión del tratamiento con terbinafina se guía por la mejoría visible, la falta de progreso esperado o la aparición de reacciones inesperadas. Estos principios generales respaldan un uso seguro y eficaz sin proporcionar asesoramiento médico individualizado.

Dosificación y Seguridad

La relación entre la dosificación de terbinafina, la duración del tratamiento y la seguridad general está estrechamente vinculada al perfil farmacocinético del fármaco. Debido a que la terbinafina se acumula en los tejidos queratinizados y se metaboliza ampliamente en el hígado, los cursos de tratamiento prolongados requieren naturalmente una supervisión clínica más cuidadosa. Esto no implica ajustes personalizados de dosis, sino que refleja la práctica médica estándar para la terapia antifúngica sistémica. Cuando la terapia se extiende durante varias semanas o meses, los clínicos suelen monitorizar parámetros generales de salud para garantizar que el organismo continúa procesando el medicamento de manera eficaz y que no se desarrollan reacciones inesperadas.

Los regímenes de dosificación estandarizados están diseñados para equilibrar la eficacia terapéutica con la seguridad. Estos regímenes mantienen una exposición antifúngica constante mientras minimizan la carga sistémica innecesaria. Debido a que la actividad fungicida de la terbinafina depende de concentraciones tisulares sostenidas, la dosis y el horario están estructurados para lograr una penetración fiable en la queratina de la piel y las uñas sin exceder niveles que podrían aumentar la probabilidad de efectos adversos. Este equilibrio es especialmente importante en la terapia sistémica, donde el metabolismo hepático y las vías relacionadas con el CYP desempeñan un papel central en la eliminación.

La adherencia al curso prescrito también es un factor clave de seguridad. Suspender el tratamiento demasiado pronto puede resultar en una erradicación incompleta del hongo, mientras que una dosificación irregular puede reducir la estabilidad de las concentraciones tisulares de las que depende la terbinafina para su efecto prolongado. Por el contrario, tomar más de lo indicado o extender la terapia sin supervisión médica puede aumentar la exposición sistémica sin aportar beneficios adicionales. Seguir el curso establecido ayuda a garantizar que el fármaco actúe como se espera mientras mantiene los riesgos dentro de los límites de la práctica clínica estándar.

En conjunto, la conexión entre dosificación y seguridad refleja el perfil PK de la terbinafina: la retención prolongada en los tejidos, el metabolismo hepático y la necesidad de una exposición constante. Estos principios guían a los clínicos en la estructuración de duraciones de tratamiento que sean eficaces y seguras, sin ofrecer instrucciones médicas individualizadas.

Dosificación y Administración de Terbinafina — Preguntas Frecuentes

La duración del tratamiento depende del tipo y la localización de la infección fúngica. Las infecciones cutáneas suelen requerir cursos más cortos, mientras que las infecciones ungueales requieren terapia prolongada debido al crecimiento lento de las uñas.

Muchos pacientes notan mejoría durante las primeras semanas. Los resultados completos pueden tardar más, especialmente en infecciones ungueales, ya que la limpieza visible depende del crecimiento de una nueva uña sana.

Las uñas crecen lentamente, por lo que la terapia antifúngica debe mantenerse el tiempo suficiente para que la uña sana reemplace la parte infectada. Esto requiere una exposición sostenida a la terbinafina.

Los comprimidos de terbinafina pueden tomarse con o sin alimentos, ya que la comida no afecta de forma significativa su absorción en la mayoría de los casos.

Las recomendaciones médicas generales indican continuar con la siguiente dosis programada sin duplicar. Esto ayuda a mantener una terapia constante sin exposición excesiva.

La terbinafina tópica suele mejorar los síntomas en días o semanas, dependiendo de la profundidad y extensión de la infección cutánea.

El crecimiento ungueal es naturalmente lento, y la mejoría visible depende de que la nueva uña reemplace la parte dañada. Esto hace que las infecciones ungueales tarden más en resolverse que las cutáneas.

En muchos casos, la terapia continúa hasta completar el curso para asegurar la erradicación completa del hongo y reducir el riesgo de recurrencia.

La terbinafina se utiliza habitualmente en infecciones fúngicas recurrentes siguiendo principios de tratamiento estandarizados. La recurrencia puede requerir reevaluar factores contribuyentes.

La terbinafina permanece en tejidos queratinizados como uñas y piel durante semanas después del tratamiento, manteniendo actividad antifúngica incluso tras finalizar el curso.

La terbinafina tópica no penetra lo suficientemente profundo en la lámina ungueal para alcanzar concentraciones efectivas, por lo que la terapia sistémica suele ser necesaria en infecciones ungueales.

Los alimentos no alteran de forma significativa la absorción de la terbinafina en la mayoría de los casos. La práctica médica estándar permite su administración con o sin comidas.

La piel se regenera rápidamente y permite una penetración rápida del fármaco, mientras que las uñas crecen lentamente y requieren exposición prolongada para mostrar mejoría visible.

En algunos escenarios clínicos, ambas formas pueden utilizarse como parte de enfoques estandarizados, especialmente cuando coexisten afectación cutánea y ungueal.

Sí. La terbinafina permanece en los tejidos queratinizados durante semanas, manteniendo actividad antifúngica incluso después de completar el tratamiento.